
Lo que me molesta de algunas marcas de automóviles es que, ahora, no tan solo no contaminan (cosa que es rotundamente falso) sino que son ECOLÓGICOS.
Un ejemplo de ello lo tenemos en la norteamericana Ford, en cuyo eslogan se hace mención a que son coches ecológicos. Es rotundamente falso, y no se puede engañar de esa manera a los usuarios o posibles compradores.
Los coches de por sí no son ecológicos, pues contaminan, generan residuos a veces difíciles de reciclar.
Lo único que pueden decir es que esos nuevos vehículos contaminan menos, pero no que sean ecológicos.
Es tan absurda esa comparación como decir que los productos bajos en grasa adelgazan.
Por cierto, la gran mayoría de coches de bajo precio(los famosos low cost) son por lo general los que más contaminan, con lo que los que tiene menos recursos serán los que paguen más impuestos, bueno, lo de siempre!

interesante. un abrazo