El impresentable presidente venezolano, Hugo Chávez, mala caricatura de F. Castro y personaje con delirios de grandeza, al parecer no le hizo mucho caso al Rey, cuando éste lo mandó callar.

No voy a entra a discutir si (el Rey)hizo bien o no, o si dada su posición hubiese sido mejor no intervenir, pero ya que lo hizo, hubiese sido interesante que el premier venezolano hubiese tomado nota.

La última tontería, por no llamarlo de otra manera, ha sido cuando ha manifestado, sin ningún rubor, dirigiéndose al presidente colombiano, que:… Le pido que comencemos reconociendo a las FARC y al (Ejército de Liberación Nacional) ELN como fuerzas insurgentes de Colombia y no como grupos terrorista.

Vamos a ver, o vivimos en un mundo irreal o al Sr. Chávez se le “ha ido la olla”. No es posible llamar insurgentes a un grupo terrorista. La insurgencia nada tiene que ver con: el trafico de drogas, la prostitución infantil para su financiación, los ataques armados causando cientos de muertes indiscriminadas, el asesinato selectivo por pensar de una manera diferente, o el secuestro prolongado.

La insurgencia no va contra el derecho a la vida o contra la libertad o los más elementales de derechos humanos, pero el Sr. Chávez, con tal de seguir siendo el centro de atención, es capaz de cualquier disparate, por tremendo que este sea.

Solo espero que ningún miembro del denominado Movimiento Vasco de Liberación Nacional, donde se encuadra ETA, vaya a hacerle una visita y le exponga la situación, pues poco tardaría (Chávez) en pedir que se considerase a ETA como una ONG o una delegación de las Carmelitas descalzas( con todo el respeto que estas se merecen).